“Fui profesora para dar lo mejor a mis alumnos”

Hoy seis de julio se celebra el día del maestro. Es en esta fecha que conmemoramos a todos y cada uno de nuestros formadores y es que, somos quienes somos y estamos donde estamos en gran parte por los hombres y mujeres que nos formaron a lo largo de los años. Interactiva realizó una pequeña encuesta preguntando por alguna maestra de aquellas, una maestra de la vieja escuela.

Preguntando, preguntando como se dice llegamos hasta Dora Angélica Vásquez Vela, mejor conocida por los cientos de miles de alumnos que ha tenido en su carrera como la profesora Dorita. Quisimos conocer un poco más a esta maestra que inspiró la vocación de muchos amigos nuestros y formó a otro tanto.

En su casa, con toda la amabilidad del mundo, la profesora Dorita nos recibió. Le dijimos que éramos el equipo de Pucallpa Interactiva de Diario Ímpetu inmediatamente respondió “Entonces son nietos de mi amiga Fidelia”, haciendo una alusión a la matriarca del Grupo Editorial Ímpetu, doña Fidelia Rengifo, esposa del fundador de Diario Ímpetu, don Fernando Sánchez Vela.

Foto: Samuel Llerena

Pasamos a su sala donde con una sonrisa en el rostro empezaba a revisar pasajes de la memoria dentro de sus 84 años de vida. Sobre sus años como educadora nos dijo “Antes era hermoso enseñar, fui profesora para dar lo mejor a mis alumnos, daba lo mejor, con amor con verdadera profesión, que mis niños sean mañana más tarde algo, grandes hombres que ahora son. Me llena de felicidad verlos grandes hombres ahora realizados”

La profesora Dorita comenzó a enseñar el 6 de julio de 1957 luego de egresar un año antes de La Normal de Requena María Inmaculada. Desde entonces y por 25 años trabajó como profesora en diversos colegios. En 1982 la profesora Dorita cesó como profesora y pasó a cubrir horas de arte y danza, su segunda gran pasión.

Así la profesora Dorita trabajó desde 1982 hasta el 2008 enseñando danzas y arte en casi todos los colegios de Pucallpa. Más de medio siglo dedicado a la educación; entonces, le preguntamos a la profesora por su momento más gratificante como maestra a lo que respondió “Haber cumplido con enseñar, ver a mis alumnos que progresan, la vocación”.

Dorita siente un poco de tristeza por los profesores que hoy en día no tienen esa vocación, ese ímpetu de “el todo por el todo por los alumnos porque teníamos vocación y empeño para que nuestros alumnos reciban lo mejor”. Un ejemplo de profesional, una eminencia en educación y un recuerdo de que la educación debe recuperar el fuego de la pasión que movía a nuestros maestros de antaño.

Comentarios